Razonamiento verbal

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Identifique la conclusión del texto.


    La formación de Inglaterra


    En tiempos antiguos, estaba difundida la creencia de que, puesto que las estrellas y los planetas en general influyen en los sucesos terrestres, la repentina aparición de un objeto celeste no común sólo podía tener como finalidad indicar que algún suceso no habitual o catastrófico se produciría en la Tierra. Y como todos los años había catástrofes en la Tierra, la profecía nunca fallaba.


    Isaac Asimov

  • Identifique la conclusión del siguiente texto.

    Los dragones del Edén

    Debido a la creencia generalizada (al menos entre los guardianes de los zoológicos) de que los chimpancés adultos son demasiado peligrosos para residir en un hogar o medio similar tras alcanzar la pubertad, Washoe y otros chimpancés que habían llegado a un notable dominio del lenguaje fueron retirados de las casas en que se encontraban sin que ellos lo solicitaran. He aquí la razón de que no tengamos datos consistentes sobre las facultades de expresión de los monos y simios adultos. Una de las cuestiones más interesantes sería saber si una hembra de chimpancé dotada de aptitudes para la expresión verbal podría transmitirlas a su descendencia. Parece muy probable que así sea, y que una comunidad de chimpancés inicialmente facultada en el terreno del lenguaje por señas esté en condiciones de transmitir el lenguaje gestual a otras generaciones.

    Carl Sagan

  • Identifique la expresión que sea opuesta a la frase subrayada en el texto.

    Ciencia versus religión

    En lugar de ello, razona Darwin, hemos de admitir simplemente que la naturaleza no ofrece en absoluto ninguna enseñanza moral. En otras palabras, hemos de tomar el baño frío elemental de sumergirnos en la naturaleza y reconocer que, para esta búsqueda concreta, hemos ido a parar al lugar equivocado.

    Stephen Jay Gould

  • Lea el texto y responda.

    Historia del tiempo

    Desde el punto de vista de Kepler, las órbitas elípticas constituían meramente una hipótesis ad hoc, y, de hecho, una hipótesis bastante desagradable, ya que las elipses eran claramente menos perfectas que los círculos. Kepler, al descubrir casi por accidente que las órbitas elípticas se ajustaban bien a las observaciones, no pudo reconciliarlas con su idea de que los planetas estaban concebidos para girar alrededor del Sol atraídos por fuerzas magnéticas. Una explicación coherente sólo fue proporcionada mucho más tarde, en 1687, cuando sir Isaac Newton publicó su Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, probablemente la obra más importante publicada en las ciencias físicas en todos los tiempos. En ella, Newton no sólo presentó una teoría de cómo se mueven los cuerpos en el espacio y en el tiempo, sino que también desarrolló las complicadas matemáticas necesarias para analizar esos movimientos. Además, Newton postuló una ley de la gravitación universal, de acuerdo con la cual cada cuerpo en el universo era atraído por cualquier otro cuerpo con una fuerza que era tanto mayor cuanto más masivos fueran los cuerpos y cuanto más cerca estuvieran el uno del otro. Era esta misma fuerza la que hacía que los objetos cayeran al suelo. (La historia de que Newton fue inspirado por una manzana que cayó sobre su cabeza es casi seguro apócrifa. Todo lo que Newton mismo llegó a decir fue que la idea de la gravedad le vino cuando estaba sentado «en disposición contemplativa», de la que «únicamente le distrajo la caída de una manzana».) Newton pasó luego a mostrar que, de acuerdo con su ley, la gravedad es la causa de que la Luna se mueva en una órbita elíptica alrededor de la Tierra, y de que la Tierra y los planetas sigan caminos elípticos alrededor del Sol.

    Stephen Hawking

    ¿Qué causas influyen en la atracción de los cuerpos descrita en el texto?

  • Lea el fragmento y responda.


    Puedo escribir los versos más tristes esta noche


    Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
    Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
    De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
    Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
    Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
    Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
    Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
    mi alma no se contenta con haberla perdido.
    Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
    y estos sean los últimos versos que yo le escribo.


    Pablo Neruda


    ¿Cuál es el tipo de relación que se establece entre el amor y el olvido?