Razonamiento verbal

  • Ejercicio

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Ordene los hechos de forma cronológica.

    1. Ahora el recuerdo trabaja, porque vuelvo a sentir el frío de invierno. Tan lejos de su destino
    2. Esa mañana comenzó una aventura que sobreviviría por largo tiempo. El frío me había congelado las palabras
    3. Pasaba por la acera de la calle principal y yo solo perseguía su sombra con la mirada
    4. La soledad es acaso el mejor consuelo para quien teje palabras en el crepúsculo de la noche
  • Ordene los hechos de forma cronológica.

    Historia del pescador y el Ifrit





    1. Pero cuatrocientos años pasaron y yo seguía en el fondo del mar. Dije entonces: a quien me dé la libertad, yo le otorgaré tres deseos.
    2. Pero novecientos años pasaron. Entonces, desesperado, juré por el Nombre Muy Alto: a quien me dé la libertad, lo mataré.
    3. Pero un siglo entero pasó y nadie me dio la libertad. Entonces dije en mi corazón: a quien me dé la libertad, le revelaré todas las artes mágicas de la tierra.
    4. Dije en mi corazón: a quien me dé la libertad, lo enriqueceré para siempre.


  • Identifique la idea principal del texto.

    Los dragones del Edén

    Existe, ciertamente, un largo anecdotario demostrativo de que los chimpancés son criaturas inteligentes. El primer estudio serio sobre el comportamiento de los simios -sin excluir el medio natural que les es propio- lo llevó a cabo en Indonesia Alfred Russel Wallace, descubridor, conjuntamente con Darwin, de la evolución a través de la selección natural. Estudiando los hábitos de conducta de una cría de orangután, Wallace llegó a la conclusión de que su comportamiento “era exactamente el mismo que el de un niño en circunstancias parecidas”. En realidad, el término “orangután” corresponde en malayo a una frase que significa “hombre de la selva” y no “simio”.

    Carl Sagan


  • Identifique la idea principal del texto.


    Breve historia de la química


    Hasta las más sencillas de las sustancias orgánicas tenían moléculas formadas por una docena de átomos o más; la mayoría por varias decenas. En cuanto a las sustancias como el almidón y las proteínas, poseían literalmente moléculas gigantes que pueden contar sus átomos por cientos y cientos de miles.

    No es de extrañar, pues, que las complejas moléculas orgánicas pudieran romperse fácilmente y de modo irreversible incluso por fuerzas ruptoras poco enérgicas, tales como el calentamiento suave, mientras que las moléculas inorgánicas sencillas se mantenían firmes incluso bajo condiciones muy duras.

    También resultó cada vez más necesario señalar que todas las sustancias orgánicas, sin excepción, contenían uno o más átomos de carbono en su molécula. Casi todas contenían también átomos de hidrógeno. Como el carbono y el hidrógeno eran inflamables, no resultaba sorprendente que los compuestos de los que forman una parte tan importante fueran también inflamables.


    Isaac Asimov


  • Identifique el hecho científico que se sustenta en la lectura sobre la Luna.


    ¿Fraude en la luna?


    Hace poco salió en Estados Unidos un programa de televisión en el que se pretendía “demostrar” que los viajes a la Luna de finales de los años 60 y principios de los 70 fueron un engaño, y que la NASA lo filmó todo en un estudio. Para creer en los argumentos que esgrimen los que proponen esta hipótesis habría que convencerse de que en la NASA todos eran bastante tontos, que los soviéticos de aquellos tiempos, acérrimos enemigos de los estadounidenses, eran aún más tontos y estaban dispuestos a dejarse ganar sin dar pelea, y que toda la comunidad científica internacional estaba al servicio del gobierno de los Estados Unidos.


    Los argumentos más específicos -por ejemplo: ¿por qué no se ven las estrellas en las fotos de la Luna?, ¿por qué las sombras de los astronautas apuntan en distintas direcciones pese a que en la Luna la única fuente de luz es el Sol?- se rebaten fácilmente. Las estrellas no se ven porque las fotos están tomadas a plena luz del Sol, con tiempos de exposición muy breves. Las sombras apuntan en distintas direcciones por la razón sencillísima de que el suelo de la Luna no es plano y el relieve las desvía (y, por cierto, el Sol no es la única fuente de luz en la Luna: también están la Tierra y el suelo lunar, que es muy reflejante).


    Sergio de Régules