Razonamiento verbal

  • Ejercicio

En este intento has obtenido

0

Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Lea el poema y responda.

    Soneto


    Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba
    como en tu rostro y tus acciones vía
    que con palabras no te persuadía,
    que el corazón me vieses deseaba;
    Y amor, que mis intentos ayudaba,
    venció lo que imposible parecía,
    pues entre el llanto, que el dolor vertía,
    el corazón deshecho destilaba.
    Baste ya de rigores, mi bien, baste;
    no te atormenten más celos tiranos,
    ni el vil recelo tu quietud contraste
    con sombras necias, con indicios vanos,
    pues ya en líquido humor viste y tocaste
    mi corazón deshecho entre tus manos.


    Sor Juana Inés de la Cruz

    ¿Cuál es el resumen del soneto de Sor Juana Inés de la Cruz?

  • Lea el texto y responda.


    Ilíada


    Dijo, y, blandiéndola, arrojó la pica, de luenga sombra.

    Y el esclarecido Héctor la vio venir de frente y la esquivó,

    pues previó la dirección y se agachó; y la broncínea pica pasó volando por encima y se clavó en el suelo. Palas Atenea la sacó
    y se la devolvió a Aquiles sin que Héctor, pastor de huestes,

    lo notara. Y Héctor dijo al intachable Pelida:

    «¡Has errado, Aquiles, semejante a los dioses!

    ¡No conocías gracias a Zeus sino contra lo que afirmabas! No has resultado ser más que un charlatán y un embustero

    que quería asustarme para hacerme olvidar la furia y el coraje.

    No será por la espalda y huyendo como me clavarás la pica;

    ¡en el pecho, según vaya furioso en derechura, húndemela,

    si es que el dios te lo ha otorgado! Mas esquiva mi pica

    broncínea primero: ¡ojalá se te meta entera en el cuerpo!

    La guerra se volvería más liviana para los troyanos

    con tu muerte, pues eres para ellos la peor calamidad.»



    Homero

    Identifique las características de Héctor a partir del texto.

  • AHÍTO es a HAMBRIENTO como CANSADO es a...
  • Lea el texto y responda.

    Historia del tiempo

    Desde el punto de vista de Kepler, las órbitas elípticas constituían meramente una hipótesis ad hoc, y, de hecho, una hipótesis bastante desagradable, ya que las elipses eran claramente menos perfectas que los círculos. Kepler, al descubrir casi por accidente que las órbitas elípticas se ajustaban bien a las observaciones, no pudo reconciliarlas con su idea de que los planetas estaban concebidos para girar alrededor del Sol atraídos por fuerzas magnéticas. Una explicación coherente sólo fue proporcionada mucho más tarde, en 1687, cuando sir Isaac Newton publicó su Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, probablemente la obra más importante publicada en las ciencias físicas en todos los tiempos. En ella, Newton no sólo presentó una teoría de cómo se mueven los cuerpos en el espacio y en el tiempo, sino que también desarrolló las complicadas matemáticas necesarias para analizar esos movimientos. Además, Newton postuló una ley de la gravitación universal, de acuerdo con la cual cada cuerpo en el universo era atraído por cualquier otro cuerpo con una fuerza que era tanto mayor cuanto más masivos fueran los cuerpos y cuanto más cerca estuvieran el uno del otro. Era esta misma fuerza la que hacía que los objetos cayeran al suelo. (La historia de que Newton fue inspirado por una manzana que cayó sobre su cabeza es casi seguro apócrifa. Todo lo que Newton mismo llegó a decir fue que la idea de la gravedad le vino cuando estaba sentado «en disposición contemplativa», de la que «únicamente le distrajo la caída de una manzana».) Newton pasó luego a mostrar que, de acuerdo con su ley, la gravedad es la causa de que la Luna se mueva en una órbita elíptica alrededor de la Tierra, y de que la Tierra y los planetas sigan caminos elípticos alrededor del Sol.

    Stephen Hawking


    ¿Cuál era la postura de Kepler sobre las ondas elípticas?

  • Identifique la expresión que sea opuesta a la frase subrayada en el texto.

    Ciencia versus religión

    Puede que homo sapiens sea la especie más sesuda de todas, pero representamos solo una pequeña ramita, que surgió apenas ayer, de una única rama del arbusto de la vida, completamente arborescente. Este arbusto no presenta ninguna dirección preferente de crecimiento, mientras que nuestra rama de los vertebrados, relativamente pequeña, no es más que una entre muchas.

    Stephen Jay Gould

Practica con TutorIA